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| Reseña: |
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Estos poemas son el testimonio que Patricia Helena ha trascendido la cotidianidad para anclarse en lo poético, en esa otra forma particular de asumir la vida y reinventarla para confirmar, desde esa otra orilla de asombros, que la vida está llena de naufragios y exilios pero también de puertos seguros y casas fuertes.
La vida, como este libro, está llena de Habituales, Comienzos y Finales, es decir de dudas, de verdades de a pulso, de promesas incumplidas y adioses sin retorno. Pero igual está llena de risas y llantos, de abrazos y golpes, de miedos y retos
El poeta sabe que solo a través del canto puede salvarse de un mundo artificial y Patricia Helena se escucha y canta hacia adentro para intuirse y reflejarse. Eso es que lo que se percibe a leer en conjunto este libro como si fuera un gran relato de vida y afectos.
Allí están su memoria, su experiencia, su manera personal de ver y contar su mundo de frente a los sentimientos y las pasiones del ser.
No hay en estos poemas disfraces o máscaras sino la mirada limpia de quien ha llorado y a través del llanto ha limpiado la visión de todo para hacerla ahora más nítida a las luces y a las sombras.
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